Posteado por: rosacobos | abril 20, 2008

Salsa rosa o el gobierno de Zapatero

 

 

 

 

 

 

 

Dicen las malas lenguas que el nuevo gobierno de Zapatero es el hazmerreír de Europa; que con tantas féminas no se le puede tomar en serio. Y es que hay muchas formas de mostrar desprecio hacia las mujeres mediante la utilización de palabras aderezadas con determinados adjetivos (aparte de los ya consagrados “zorra”, “golfa” o “furcia”, con perdón). Hace unos días Il Cavaliere dijo públicamente que el gobierno de Zapatero es “demasiado rosa” y que tendrá problemas a la hora de manejarlo debido a que tiene muchas mujeres al frente de los Ministerios. Claro que todo esto se podría perdonar si Zapatero hubiese tenido mejor gusto a la hora de elegir a sus ministras (¡!).  

Creo que utilizar a determinados colectivos como blanco para hacerse el gracioso es patético pero si, además, salen de la boca del representante del gobierno de un país resultan más insultantes aún. Por otro lado, me pregunto en qué basa sus declaraciones este señor para afirmar que somos más difíciles de manejar que los hombres, a no ser que nuestro afán por conseguir lo que queremos y luchar por aquello en lo que creemos nos convierta, ante determinadas mentes, en cabezotas o tercas como mulas (si habláramos de un hombre diríamos que es emprendedor y perseverante). Otro estereotipo acerca de la condición femenina del que muchos aún no han conseguido zafarse.  

Algunos hombres nos reconocen inteligencia y nobleza, pero también un espíritu innatamente indomable y necesariamente domesticable, como los caballos. Y, lógicamente, si partimos de esta premisa a Zapatero le costará sudores y lágrimas domesticar y controlar a tantas mujeres ministras, no vaya a ser que sin ese control masculino pudieran ellas llegar a perder los estribos (nunca mejor dicho).  

Desde luego que el señor Berlusconi está consiguiendo que le prestemos atencion (posiblemente sea su propia estrategia política como dice el periódico), pero tal y como está la situación de las mujeres en algunos países me parece que bufonear sobre este asunto demuestra una actitud poco seria e impropia del primer ministro de un país europeo. En España se están dando pequeños pasos para conseguir, por lo pronto, un marco legal que proteja a las mujeres ante situaciones discriminatorias y las distintas Administraciones están tomando cartas en el asunto. De hecho, también las CCAA en el marco de sus competencias dictan sus propias normas de aplicación en su ámbito territorial. Si no es la Administración pública la encargada de velar para que hombres y mujeres tengan los mismos derechos y obligaciones, ¿qué institución lo hará por ella?; la Administración es la garante de la sociedad del bienestar, la que tiene que tomar la iniciativa y el impulso para conseguir que todas las personas sean tratadas con igualdad, independientemente de su género. Y si no es ella quien lo hace, no podemos esperar que sea la empresa privada la que dé ejemplo de paridad e igualdad; a fin de cuentas, en cuanto a logros sociales y laborales se refiere, la empresa privada siempre va a remolque de la pública (no debemos olvidar que muchas mujeres son despedidas de las empresas cuando quedan embarazadas o son obligadas a llevar falda durante su jornada laboral).  

Y aunque sea por imperativo legal, las mujeres debemos optar a las mismas oportunidades que los hombres y ocupar el lugar que nosotras mismas elijamos, sin discriminaciones y sin presiones de ningún tipo. Tal vez las palabras del presidente italiano no sean sino el reflejo de la sociedad que nos rodea, una sociedad en la que todavía siguen vivos los prejuicios que durante años hemos ido interiorizando y que sitúan al hombre por encima de la mujer. Por ello, cuando se produce una nueva víctima de violencia de género y algunos sectores ideológicos apelan a la inoperancia de las leyes dictadas por el ejecutivo y al descrédito de quienes las amparan, es como decir que el sistema democrático no sirve para nada. La culpa debemos buscarla en nosotros mismos, en nuestro sistema social y en las costumbres y roles profundamente arraigados que sitúan a la mujer en un plano social inferior al hombre. Como botón de muestra solamente tenemos que analizar durante varios minutos la publicidad que recogen los distintos medios para comprobar que es sexista y discriminatoria hacia las mujeres. Curiosamente, a muy pocos parece molestar esto.

También ha estado en boca de todos el nuevo Ministerio de Igualdad, cuya creación nos ha soprendido tal vez porque el concepto de igualdad es tan amplio y existen tantas desigualdades contra las que pelear que, en un principio, nos ha descolocado un poco. Ha quedado claro que este Ministerio, con su ministra al frente, va a dedicar sus esfuerzos a conseguir la igualdad entre sexos y luchar contra la violencia de género y no a disminuir las desigualdades sociales en general. Probablemente esto último hubiera sido lo mejor, pero no ha sido así.

Y no por ello hay que lamentarse o rasgarse las vestiduras, sino otorgar un voto de confianza al nuevo Ministerio de Igualdad, sobre todo después de conocer que Miguel Lorente ha sido nombrado Delegado del Gobierno contra la violencia de género, porque a la hora de reivindicar la igualdad de sexos los hombres son tan necesarios como las mujeres. 

 

Anuncios

Responses

  1. Yo creo que el hazmerreir de Europa y del mundo ahora mismo es Berlusconi. Vamos que sus declaraciones, además, son un gran apoyo a la causa dell feminismo. Sin imbéciles como él, que dicen las cosas como las piensan (otros han aprendido a guardar las formas, aunque piensen lo mismo), nadie nos creería cuando decimos que, en general, a las mujeres se nos mira desde arriba…que no se nos toma en serio… que el mundo sigue siendo injusto con nosotras.

    Yo creo que la igualdad de sexos se conseguirá desde los ministerios de educación, de cultrura, de justicia y de interior fundamentalmente… Pero bueno, que se hable de ello (creo que no va a servir para otra cosa el ministerio de la igualdad) ayudará de algún modo.

  2. Hola:
    El problema son las opiniones y me explico. En asuntos de género, como en muchos otros, sucumbimos inmediatamente ante opiniones expresadas sin el mínimo soporte argumental que las sostengan.
    En el asunto del “género” la “igualdad” o “la discriminación positiva”, la batalla se ha venido manteniendo de forma habitual sobre “lugares comunes” que reflejan, sin más, la opinión de tal o cual sin un mínimo rigor “científico” que las avale, que son repetidas en función del eco que la voz que las emite sea capaz de provocar. En este sentido, el bufón italiano es un maestro en hacerse en oír, pero no sólo él es capaz de provocar este efecto altavoz de la ignorancia.
    Mujeres con alta presencia social, institucional, política y/o profesional que son capaces de decir que no han detectado en su camino discriminación de ningún tipo y que no han necesitado de cuotas en sus ámbitos respectivos para progresar, pretenden hacer parecer como menores o anecdóticos los esfuerzos para hacer visibles y “empoderar” a las mujeres a través de su ubicación en las altas esferas de decisión. Todo ello, sin nombrar el hecho de que muchas de ellas ya partían de alguna situación de “privilegio” social o económico en el momento que “tomaron la salida” en su respectivas carreras, al que parecen no dar importancia.
    Detrás de esta posición, claro está, hay una intención ideológica inmovilista y reaccionaria que, vestida de opinión relevante, no muestra sino una ignorancia supina y peligrosa de la situación real de la mujer en nuestro país cuando ha de enfrentarse al mundo laboral.
    El hecho de que más de la mitad de las licenciadas universitarias en Andalucía no se incorpore JAMÁS al mundo del trabajo, el que en la política fiscal del IRPF siendo siendo más rentable un “cónyuge” dependiente (que habitualmente es el femenino), el que un porcentaje altísimo (ALTÍSIMO!!!) de mujeres no se reincorpore al mundo del trabajo después de la maternidad o los números aplastantes sobre el sexo del trabajo doméstico en las familias, son, entre otras muchas, fuentes de información que orientan sobre dónde se está produciendo la discriminación de la mujer en nuestro país.
    La presencia obligada de mujeres en listas electorales y consejos de administración de empresas, así como la composición paritaria de órganos tales como los Consejos de Gobierno (o de ministros en el caso del post de Rosa Cobos) no sólo contribuyen a normalizar una situación que no es “normal”, sino que son iniciativas que forman un ariete rompedor de una cultura misógina que ha imperado en nuestras sociedades “desde siempre” y de las que, como hombre (de sexo), me siendo tremendamente orgulloso.
    Un saludo

  3. Buenas Tardes,
    Como ya se veía venir en las “Desviaciones”, ahora las disculpas por lo que dice (casi a diario) el Sr. Berlusconi tiene su propio blog.
    http://roimichel.wordpress.com
    “Non ti curar di loro, ma guarda e passa” es lo que decía Virgilio cuando conducía a Dante por el Infierno. Pues, no podemos “pasar”. Desde aquí, lo único que puedo hacer es pedir disculpas.

  4. Morgana: efectivamente, son los tontos los que dejan salir de su boca lo que otros, más listos, no se atreven aunque también lo piensen. De todas formas, creo que habrá que esperar a ver qué pasa con el nuevo Ministerio….

    Pepe, gracias por comentar en este blog. Creo que incluso entre las propias mujeres existen desigualdades sociales y laborales; no es lo mismo una mujer africana que una española que, además, trabaja en una Administración pública. Algunas de nosotras ocupamos una situación laboral y social de “cierto privilegio”.

    Amadeo: afortunadamente no todos los italianos pensáis igual que Berlusconi, al igual que no todos los españoles pensaban como el general Franco durante su dictadura.

  5. En Finlandia hay mas mujeres ministros que hombres ministros. En Suecia con el partido social democráta en el poder tambien ra asi (por cierto tenian una mujer ministra de defensa). Ahora estan en un ratio 40/60.
    Yo creo que son dos paises a los que les va bastante bien.. Y nosotros (o ZP) no está inventando nada nuevo, ni copiando modelos fracasados, sino al conttario.

    Lo cual prueba que Berlusconi haría mejor en informarse antes de abrir la boca, para no ser el “hazmerreir” del mundo moderno. Meundo patám…

    Por cierto.. ¿tiene hijas o nietas ese imbecil? Porque si las tiene todavía me lo explico menos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: