Cuando era una niña mi abuela siempre me decía que era una “catacaldos”. Y llevaba toda la razón. Ahora no tengo aquel afán por descubrir cosas nuevas pero, en este caso, no lo he podido resistir. Me ha picado la curiosidad por el vídeo. Este es el primero que hago, y posiblemente también el último porque, aunque en el contexto tecnológico actual todo resulta fácil e intuitivo, es algo muy laborioso y que requiere su tiempo.
He citado en el video algunos blogs de los que me nutro diariamente pero, por supuesto, no todos:
Para saber más sobre administración electrónica: Blog de Amedeo Maturo
Prepara altavoces. Duración 5 minutos.
No hemos sido todavía capaces de extraer todas las posibilidades que nos proporciona el entorno tecnológico conocido como Web 2.0 cuando ya se habla de Web 3.0, un concepto que suele asociarse al de Web semántica. Tal y como dice Salvador Pérez Crespo en un artículo publicado por Fundación Telefonica, la web semántica dotará de significado a las páginas web y “añadirá información adicional con una estructura tal que pueda ser entendida por los ordenadores quienes por medio de técnicas de inteligencia artificial serían capaces de emular y mejorar la obtención de conocimiento hasta el momento reservada a las personas”. Pero aún falta mucho para la creación de un sistema que ofrezca una respuesta concreta a una pregunta sencilla, para que las máquinas puedan valorar y dotar de significado a los textos que circulan por la red. Si nos ceñimos al ámbito de la Administración pública parece una utopía que un ciudadano pueda realizar una consulta a un ordenador como si de una persona se tratara.
Siempre se ha dicho que la Administración local es la más cercana al ciudadano, la primera a la que una persona recurre para pedir ayuda. Los Ayuntamientos son una pieza clave en el intento por mejorar la calidad de los servicios públicos, acorde con los nuevos tiempos. Por tanto, y hasta que el fenómeno 3.0 se haga realidad es necesario que las webs de los Ayuntamientos se adapten al entorno Web 2.0 o web de las personas.
La aplicación de la Web 2.0 en la Administración local puede llevarse a cabo en dos niveles:
1º.- Administración-Ciudadanía, permitiendo la participación social en los procesos y asuntos municipales. Se trataría de revitalizar la democracia local aprovechando la oportunidad que nos ofrecen las nuevas tecnologías para conseguir un acercamiento al ciudadano, motivando su participación en asuntos municipales.
2ª.- Administración-Administración, permitiendo la participación de los empleados públicos en aquellos asuntos relacionados directamente con el ejercicio de su profesión.
En el primero de los niveles, los Ayuntamientos representan, como ya se ha dicho, la administración más cercana al ciudadano y son los entes públicos más indicados para generar un proceso de relación electrónica con la ciudadanía, contribuyendo a la participación de las personas en la gestión política y administrativa y proporcionando nuevas vías que conduzcan a una democratización de la misma y a una mayor conectividad entre Administración y ciudadano, a la par que se consigue una mayor transparencia de las instituciones públicas. Se trata, en definitiva, de que el ciudadano opine acera de los servicios que está utilizando, añadiéndoles valor. En este sentido cabe destacar la iniciativa del Ayuntamiento de Jun (Granada) en desarrollar procesos de democracia electrónica.
En lo que se refiere al ámbito interno del propio Ayuntamiento, la Web 2.0 puede permitir la participación directa del funcionario en la gestión de las políticas de personal, también con el fin de democratizar la gestión de los recursos humanos. El empleado podría proponer ideas y reflejar determinadas situaciones laborales que pudieran suponer un perjuicio para otros; se trata de dar al empleado público la importancia que se merece, así como concederle la oportunidad de colaborar en la configuración de los puestos de trabajo.
En consecuencia, los dos grupos que conforman los destinatarios de la implantación de las políticas municipales, esto es, ciudadano y empleado público podrían, gracias a la utilización del entorno Web 2.0, entablar relaciones directas con los representantes electos, posibilitando el cambio de determinadas condiciones locales, siguiendo el camino hacia la democracia participativa.
Y todos estos procesos de participación de ciudadanos y empleados públicos en la gestión externa e interna de un ente local podrían llevarse a cabo mediante la utilización de herramientas tales como redes sociales, documentos colaborativos on line, blogs o wikis, principalmente.
Sin embargo, no resulta tan fácil la aceptación del entorno 2.0 en la Administración, ya que el cambio en los procesos administrativos suele ser lento, si tenemos en cuenta que en ella existen múltiples órganos fiscalizadores que impiden que el cambio se haga en el menor tiempo posible. Además de esto, uno de los obstáculos principales que puede impedir la puesta en marcha de una iniciativa de este tipo es la reticencia de los políticos a cambiar la forma de gestionar y su no disposición a invertir en implantación de nuevas tecnologías. Otro obstáculo que puede frenar el proceso de administración electrónica es la existencia de una brecha digital o desigualdad en el acceso a la información por medios telemáticos: no todos los habitantes de un municipio disponen de la infraestructura necesaria para acceder y participar en procesos de e-democracia o de realizar trámites administrativos por vía digital.
Escrito en Administración Local, Modernización
