Posteado por: rosacobos | Enero 9, 2008

Legitimidad de un político condenado

 

martillo1.jpg  

Hace unos días apareció una noticia en la prensa que me resultó sorprendente. Y no por el hecho de la noticia en sí misma, sino por la persona y las circunstancias que la rodean.

 

El hecho de que un Juzgado de lo Penal condene a una persona a pagar una multa y a la retirada del carné de conducir durante un año por conducir ebrio, no resulta nada extraño. Sin embargo, lo que llama la atención es que esa persona sea un Concejal de un Ayuntamiento de una capital de provincia. El concejal en cuestión ha ocupado desde el año 2003 varias concejalías en el Ayuntamiento de Almería: primero fue la de Deportes, despues la de Deportes y Alcaldía a la vez y, últimamente, la de Obras Públicas.

 

Podemos pensar que cualquiera de nosotros tiene derecho a “perder los estribos” alguna vez con la consecuencia de estrellarnos contra tres coches, y no por ello ser delincuentes (en mi pueblo se utiliza mucho un refrán que dice: “Porque una vez maté un gato, me llamaron matagatos”). No significa que el edil en cuestión conduzca siempre en estado de embriaguez, sino que, posiblemente, tuvo un mal día.

 

Los hechos ocurrieron  en marzo de 2005, estando al frente de la Concejalía de Deportes. Y lo que más sorprende es que, aún estanto este señor incurso en un procedimiento penal y pendiente de una resolución judicial, la ejecutiva de su partido político decide incluirlo en las listas electorales para las elecciones municipales de mayo de 2007.

 

Quizá yo me esté volviendo más mojigata con el paso de los años, pero parece poco ético que un político que está pendiente de que se dicte sentencia sea uno de los representantes de los ciudadanos y, además, participe en calidad de Presidente en, al menos, dos Tribunales de selección para la provisión de plazas de Policía Local, una en abril de 2005 y otra en diciembre de 2006, precisamente después de que ocurrieran los hechos. Creo que debemos exigir mucho más a los políticos y, tal y como dice Óscar Cortes en su último post, someterlos a evaluación.

 

Si a este hecho le sumanos las declaraciones efectuadas por el vicepresidente de la Diputación de Almería acerca del supuesto machismo de este señor y, además, las tomamos como ciertas, no parece normal que se presentara a las elecciones.

 

 

Más información en la red:

Amizián no es digno de estar en la Corporación

Comienza 2008 en Almería con la crisis del concejal…”

Condenan al Concejal de Obras Públicas del Ayuntamiento de Almería por conducir ebrio


Respuestas

  1. No sé si un “mal día” sea suficiente para pedir la dimisión de un responsable político. Sin embargo, sí creo que, éticamente, se pueden pedir responsabilidades cuando el “error” tenga una importante relevancia social (creo que conducir con una tasa de alcol no permitida sí lo es) y/o cuando el “error” se comete en el ámbito relacionado con las responsabilidades políticas de quien erra.

    Unos ejemplos: No por haber aparcado mal, me pueden pedir que dimita como Ministro de Defensa. Sin embargo, si aparco en una plaza reservada a minusválidos, sí son exigibles las dimisiones.

    Si cometo un delito de injurias (menospreciar un rival político en un mítin) no creo que se me pueda exigir la dimisión. Si dimitiré (o debería hacerlo) si he usado frases injuriosas de carácter sexista o racista.

    En fin, habrá grados y deberá verse el contexto.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías